De ‘Los Domingos’, película de la directora Alauda Ruiz de Azúa, podría decir sencillamente aquello que Johan Cruyff le dijo al Dream Team antes de la final de Wembley en el ‘92: ‘salid y disfrutad’. Pues para esta película, podríamos aplicar una analogía similar con el: ‘sentarse y disfrutad’. No recuerdo una película española que tratara un tema tan profundo que estuviera tan bien hecha, tan bien cuidada hasta el último detalle y que las reflexiones de la película traten de una manera tan objetiva un tema siempre polémico como es la espiritualidad.

La gran sorpresa de los Goya, con 13 nominaciones, ha conseguido ser la película que se ha llevado los premios más importantes. Pero no es el hecho de ser la mejor película del año, ni el de tener la mejor dirección o guion. Tampoco el de que el equipo de actores y actrices que la componen se perciban como muy reales y cercanos. Lo mejor de la película es el hecho de que trata el tema transcendental como muy real y cercano, alejándose del cliché que ha acompañado al cine español siempre que ha representado temas cercanos a la Iglesia.
Esta película se centra en una joven vasca, Ainara, de 17 años, que se plantea convertirse en monja de clausura. Esta noticia provoca un terremoto en su familia, ya de por sí convulsa. Su padre, viudo con tres hijas, respeta la búsqueda de felicidad de su hija, intentado mantener una delicada red de equilibrios para que todo su ecosistema familiar no se venga abajo. La hermana de su padre, Maite (atea y anticlerical), intenta hacerle ver con la ayuda de la mejor amiga de Ainara lo mucho que le queda por descubrir (universidad, amigos, noviazgos, …).

Ya de por sí, la directora es valiente al plantear esta historia dentro un contexto cada vez más laico, como es la juventud del País Vasco. Pero no es solamente el encaje, me ha llamado mucho la atención todo el ejercicio de documentación para que ese ejercicio de ‘discernimiento’ de Ainara (me quito el sombrero ante la interpretación de Blanca Soroa) sea totalmente creíble. La misma directora reconoce que se sintió ‘fascinada por la espiritualidad juvenil de esta nueva generación‘. Es de agradecer que, aún siendo no creyente, Alauda Ruiz de Azúa no haya querido apuntarse a la ola de críticos que siempre existe en el ámbito de la cultura hacia todo lo católico.
Son muchas las veces en las que el cine español ha caricaturizado a la Iglesia. Cuando escuché la historia de la película, iba con miedo (justificado) que se aprovechará la enésima ocasión para tirar de los clichés habituales: monjas con cariz autoritario, curas con un doble rasero moral o el uso de simbología religiosa, pero sólo en apariencia. Todo en ‘Los Domingos’ parece ir en contra de esta tendencia. Las monjas son comprensivas, los curas empáticos y racionales y la espiritualidad no es solamente oraciones ‘vacías’. La música, la oración verbal y la personal juegan un papel esencial.

Como ya he comentado antes, existe esa otra parte, centrada en la tía de Ainara, Maite, magistralmente interpretada por Patricia López Arnaiz. Luchará a muerte en contra de la decisión de su sobrina. Maite tiene una doble cara. Bajo esa apariencia de respeto ante las convicciones de su sobrina, se adivina un rencor hacia todo lo que es católico. Esa falta de valores le lleva a vivir una vida algo desordenada, dejando para el final una ruptura total con su entorno ante la falta de comprensión (por mucho respeto que haya).
Me remito a las palabras el obispo Munilla a la hora de comentar y recomendar la película. Creo que no hay mejor interlocutor, poco más puedo añadir a sus sabias palabras:
En definitiva, ‘Los Domingos’ viene a demostrar que el cine español está muy vivo y que tiene una capacidad de contar historias grandes. No hace falta volver a los mismos gags de siempre a la hora de convertir el catolicismo en algo ridículo, y poco a poco la gente comienza a darse cuenta. Ya lo siento por Silvia Abril, que criticó que los jóvenes se acercaran a Dios. La película de Ruiz de Azúa es una de aquellas que no te puedes perder, bien cuidada y que hace reflexionar.
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Todo lo que sabía de la película, funciona en la línea de lo que dices. Como cometario solo diré, que el cine español siempre ha estado muy vivo, con películas buenas y películas malas, como en todas partes…