Siempre me ha gustado la historia, y más la ficción histórica dotada de cierto realismo no fantasioso. En verano de 2010 tuve la inmensa oportunidad de poder visitar Estados Unidos. Durante mi estancia en Chicago, al entrar en una de las librerías que rodean el Millenium Park me topé con una serie de libros que me dejaron fascinados, firmados por Robert Conroy. 1942 y Red Inferno son los que me pude leer, donde hablaba de la posibilidad de que el bombardeo de Pearl Harbour le hubiera seguido una invasión por tierra, o, de que hubiera pasado si el frente ruso no se hubiera detenido en Alemania y la URSS hubiera atacado el sur de Europa. Todas estas hipótesis siempre me han dejado un poco admirado de las posibilidades que se hubieran podido dar.

Esta es exactamente la hipótesis en la que se basa la serie ‘The Man in the High Castle’. Basada en los libros de Philip K. Dick, nos plantea la hipótesis, en los años 60, de que hubiera pasado si los nazis y los japoneses se hubieran superpuesto a los Aliados en la segunda guerra mundial, y se hubieran repartido el territorio de los EEUU, siendo la costa este para los Reich y la oeste para el imperio japonés.

Pero no todo es paz en el Reich. En los EEUU hay una zona neutral, establecida en la parte desértica del país, que sirve para aquellos que están en desacuerdo con los regímenes. Esta zona está controlada por la resistencia, que todavía lucha por la liberación de su patria, teniendo destacamentos por todas partes. Un San Francisco en el que se ven todos los carteles con letras japonesas, se habla japonés y se come ramen. Una Nueva York gobernada por el Reich, donde las banderas con la esvástica lucen por toda la ciudad, incluso en las tablillas de la estatua de la libertad.

Y en medio de todo este lío, ‘The Man in the High Castle’ (algo así como el ‘el hombre en el gran castillo’), que está en posesión de una serie de misteriosas películas que muestran una realidad paralela a la que están experimentando los protagonistas. Una realidad que nosotros sí que conocemos, y que hará que cada capítulo te devanes los sesos para no perderte en la línea temporal de la serie. En el reino de terror que se vive, donde todo son espías de la SS y del kempetai (algo así como las SS japonesas), la historia se centra en Juliana Crain (Alexa Davalos), una ciudadana de San Francisco, cuya hermana lucha en la resistencia y que por casualidad se hace poseedora de una de esas cintas.

De ahí iremos conociendo a los diferentes protagonistas de esta historia. Joe Blacke, un espía de las SS con algunas dudas, el ministro de comercio Togami, el divertido coleccionista Robert Childan, al inspector Kido, al Obergruppenführer John Smith, entre otros. De esta larga lista de personajes me quedo con estos dos últimos. El primero, interpretado por Joel de la Fuente, no lo conocía, pero su actuación es sublime. Del segundo, tengo que decir que siento auténtica devoción por Rufus Sewell desde que interpreto a Tom Builder en ‘Los Pilares de la Tierra’, y desde entonces estoy casi como enamorado de este actor. El papel que hace de jefe de la SS en suelo americano está a la altura de la crueldad ya conocida de la SS.

Es una pena que con un punto de partida tan divergente y diferente de lo que nos tiene acostumbrados Hollywood o el mundo de la series, esta serie no acabe de despegar. Es una serie con muchísimo potencial.  La ambientación está muy conseguida, la mayoría de personajes son convincentes y hay algunas escenas que nos sacarán un susto, un disgusto o una alegría. Pero le falla el guión. No hay una historia sólida que haga que todos los periféricos brillen. Se disfruta mucho si eres un aficionado a la historia y si te gusta ver las cosas con el… y si….

Tengo que decir que la serie me ganó nada ver la presentación, una sucesión de imágenes de la victoria del Reich, con desembarcos, de un Concorde con la cruz gamada, ataques aéreos y batalla terrestres acompañados del ‘Edelweiss’, en mi opinión canción que se asocia directamente con el conflicto desde su uso en ‘Sonrisas y lágrimas’. Producida por Ridley Scott y presentada por Amazon, es una serie que le cuesta arrancar, pero que a medida que avanzan los capítulos, y esperemos que la temporadas, la historia se vuelve cada vez más sólida e interesante. Puede que acompañada de una buena banda sonora o de unos protagonistas más carismáticos la serie me hubiera ganada un poco más.

Os dejo el trailer, ver si os acaba de convencer:

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  1. ya me la habían recomendado, y con eso de que soy premium en amazón, me pica mucho la curiosidad. Sin duda la apunto en la lista

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About Javier GF

Editor en la Septimacaja. Ingeniero de profesión, deportista como afición. El espacio es una de mis mayores pasiones, entender como funciona el mundo es indispensable para poder cambiarlo. Devorador de series y agitador de aquellos que nos quieran colar pelis de SerieB como grandes estrenos.

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