Oppenheimer

27 julio 2023 - Por

El Barbienheimer es la moda actual. La campaña de estrenos de este verano de 2023 ha venido muy cargado y no nos podíamos ir de vacaciones sin al menos revisar una de las películas que tanto bombo han causado. Me considero uno de los legionarios más acérrimos de Christopher Nolan, así que no había mucha duda de a qué sala se debía de acudir. Aunque esa cercanía no incluye venda en los ojos y afirmar que todo lo que haga es bueno, así que no me va a privar de poner algún punto crítico a Oppenheimer, que también los tiene.

Oppenheimer se vende sola ya que su protagonista es una de las figuras más importantes del siglo XX. La película, basada en el libro ‘Prometeo americano: El triunfo y la tragedia de J. Robert Oppenheimer’, no es fácil situar a nivel temporal. Después de la Segunda Guerra Mundial es muy difícil que se desconozca el nombre de Oppenheimer, aunque antes de ella ya era un gran científico. Ya sea por la serie un tanto light de ‘Proyecto Manhattan’ de 2014 o por cultura general, ‘el padre de la bomba atómica’ tiene nombre y apellidos. Sí, es cierto que 1945 queda muy lejos y la Guerra Fría parece cosa del pasado, así que Christopher Nolan nos trae este biopic, aunque la palabra biopic en este caso parezca demasiado pequeña para contener la ambición y el alcance de la formidable obra que consigue liderar Nolan.

Estamos ante tres horas de un hilo conductor que ya habíamos experimentado por parte de Nolan. Las líneas temporales se desdibujan y la experiencia que pasamos requiere de toda nuestra atención para no perdernos en la cantidad de sucesos, personajes o experiencias que se viven en la película. Es una película densa. Como si de teatro se tratara, Nolan parte Oppenheimer en tres actos separados, pero que, con la maestría que adquirió en Dunquerque, permite entrelazar cada acto de manera que permita compartir las experiencias de los diferentes protagonistas, añadiendo algún giro de guión inesperado en cada una de sus fases.

Estas fases son las que componen (para Nolan) el esquema de la vida de Oppenheimer: primero jugará con la idea de cómo surgió la idea de la bomba atómica en Europa (juntamente con un viaje por las universidades clásicas del viejo continente). En segundo lugar describe con todo lujo de detalles el desarrollo del Proyecto Manhattan en Los Álamos (proyecto secreto de los Estados Unidos para desarrollar la bomba). Y por último, el proceso judicial posguerra tanto para Oppenheimer como para Lewis Strauss, el hombre que le puso al frente de la investigación de mecánica cuántica en Estados Unidos. 

La trama, como ya he comentado, es compleja y toca temas muy interesantes. Se mueve entre la pasión que siente el explorador cuando encuentra un mapa y tiene el inicio del camino a sus pies y la reflexión de la cara más cruel de la humanidad. La bomba era un descubrimiento único … que nunca debió de haberse usado. Y si así fuera, jamás en una ciudad con inocentes. La teoría de la conspiración judeo masónica de la selección del objetivo os la explico otro día (Hiroshima y Nagasaki eran las ciudades con más católicos de Japón). El dolor por el resultado de la bomba desata toda una corriente de pensamiento pacifista en Estados Unidos que cuestiona incluso la inclusión de las personas más relevantes de aquella en los gobiernos posteriores. 

Pero quizás más que todo esto, Oppenheimer podría ser considerada una película de actores. La colección de estrellas es mayúscula. Algunos ya habían colaborado con Nolan, otros, era la primera vez. Todos están fabulosos. El Oppenheimer de Cillian Murphy es un monstruo de la era atómica, un hombre cautivado por las ilimitadas posibilidades de la ciencia, que se da cuenta demasiado tarde de que su creación tiene una capacidad ilimitada de destrucción. La actuación de Murphy ya es candidata para los Oscar, tanto por el cuidado y parecido físico con el genial científico como por su actuación. Los gélidos ojos de Murphy nacieron para esta película, fieles evocadores del frío nuclear de su invención. 

Pero son otros los grandes nombres que acompañan a Murphy. Me quedo con Matt Damen, que interpreta al general Leslie Groves, enlace militar del Proyecto Manhattan. Otro de los que destaca es Robert Downey Jr. como Lewis Strauss, uno de los personajes que más evoluciona durante la película. El mismo RDJ ha reconocido que es una de sus mejores actuaciones, lo confirmamos. Actor mayúsculo que sabe actuar más allá de ser Iron Man. Otra de las aves fénix de esta película es Josh Hartnett como Ernest Lawrence. Ojalá sirva esta película para que se relance la carrera de este actor, que hace una interpretación mayúscula. 

Aparte de ellos, tenemos a los sospechosos habituales de Nolan, como Kenneth Branagh en el papel del físico danés Niels Bohr a otros con datos curiosos, como Christopher Denham, que ha participado tanto en Oppenheimer como en la serie de Manhattan. En este caso su papel es el de Klaus Fuchs, espía ruso dentro de Los Álamos. Hay tantos actores. No quisiera dejar de mencionar la participación femenina, con dos de los grandes iconos de la actualidad. Emily Blunt como ‘Kitty’ Oppenheimer está espectacular, una delicia sus gestos miradas o el momento en el que se viene arriba en el juicio. La otra es Florence Pugh como Jean Tatlock, amante de Oppy. Gran estrella que está creciendo. Es una lástima el borrón (para mi gusto) del sexo tan explícito con Oppenheimer.

Las películas de Nolan requieren con frecuencia un par de visionados, y aunque carece del factor desconcertante de Tenet, Oppenheimer no es una excepción de película densa y de trama complicada. ¿Es bueno o malo? ¿Nos quiere dar demasiado información siempre? ¿Qué diríamos de Oppenheimer si no la firmara Nolan? Son cuestiones muy lícitas y que me invitan a una reflexión rápida. No hay nadie que haga películas como Nolan. Simple y llano. El tiempo (y ahora el espacio) son ideas que han cautivado siempre a Nolan y con las que juega en la pantalla. Es muy listo y además está muy bien aconsejado, ya que cada película de Nolan coge estas reglas y las dobla, las estruja y las tensa hasta que parece que las va a romper y dar el salto a la ciencia ficción, pero nunca lo hace. 

Tal y como reconoce Nolan, ha sacado algo de todas sus experiencias que ha vivido en películas anteriores para aplicar en Oppenheimer. La falta de linealidad temporal de Dunquerque, ese punto de física avanzada en el que se podía recordar Interestellar, el punto etéreo de Tenet y la moldeación del espacio de Origen. Si eres seguidor de la obra de Nolan puedes ver esos destellos. Me gustaría destacar también como elemento cohesionador en este caso a la música de Ludwig Göransson. Este compositor sueco ya acompañó a Nolan en Tenet y se intuye cierta similitud, pero lo que consigue en Oppenheimer es incluso más grande, ya que en los momentos en los que los personajes tienen sus pequeñas epifanías, el bueno de Ludwig consigue llegar con su música, consiguiendo elevar a los personajes sin palabras, un maestro de esto.

La forma que tiene de dirigir Nolan es brillante, no solamente por las ideas que aporta, nunca concebidas en el cine. Tiene una manera única de presentar personajes y desarrollar tramas. Son los detalles lo que más cuenta y en este caso, tienes tantos detalles que podrías ahogarte en ellos. Las ondas de las gotas de lluvia, las pizarras llenas de garabatos, la colisión de neutrones Su producción no suele salir del excelente. Es muy elegante siempre, ha sido raro verle bajar al barro del sexo explícito en esta película, cuando es del todo y absolutamente innecesario. ¿Que Oppenheimer era mujeriego? Hay mil maneras de explicarlo sin tener que enseñar tanta carne. Para mí es una mancha en un historial brillante, muy similar a la del personaje que pretende traer esta vez. Oppenheimer merece una segunda y una tercera revisión, como toda película de Nolan. 

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  1. Una crítica cuanto menos curiosa.

    Para empezar diría que para mi gusto la película tiene cuatro actos no tres.

    – el primero el primero sería la presentación del personaje
    – el segundo sería la creación de la bomba atómica
    -el tercero el arrepentimiento tras la creación
    – el cuarto la desacreditación política.

    Veo muy poco en la forma de plasmar la película que me recuerde a Nolan. es cierto que están todas las referencias que haces a interestelar, a tenet, a dunkerque… sin embargo a la película le falta algo, le falta un brillo de originalidad. Me falta algo que la coloque como una película especial y por eso creo que si no fuese de Nolan esta película no habría trascendido lo más mínimo.

    En cuanto a la banda sonora: el primero he leído en alguna parte de decir que abusa del ruido para disimular las carencias visuales de la cinta y creo que podría estar razón. En otro te recomiendo que leas la banda sonora de mundo BSO en la que dicen que es la peor banda sonora que ha tenido nunca Nolan.

    Por último apuntaré en que soy de los que fue en IMAX para ver la película como el director quiso y quitando alguna escena en la que los efectos sonoros fueron espectaculares el resto me pareció prescindible, por no hablar de la decepción en la expresión atómica en la que tuve la sensación de no estar viendo una explosión atómica.

    Que no se me tome a mal, me ha gustado la película pero considero que está muy lejos de ser una obra maestra o de marcar un antes en después como hizo interestelar es un biotopic más. Lo bueno es que el personaje es altamente interesante.

    Y por supuesto no le daban cinco estrellas ni loco.

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About Javier GF

Editor en la Septimacaja. Ingeniero de profesión, deportista como afición. El espacio es una de mis mayores pasiones, entender como funciona el mundo es indispensable para poder cambiarlo. Devorador de series y agitador de aquellos que nos quieran colar pelis de SerieB como grandes estrenos.

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Cine

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